En el norte de la provincia de Burgos se localiza un extenso territorio
muy desconocido, que cautiva a todos sus visitantes: es la comarca
de las Merindades. En este espacio natural privilegiado, el visitante
podrá disfrutar de paisajes de ensueño. El río
Ebro, principal vertebrador del territorio, conforma un límite
natural entre la meseta y la cordillera cantábrica y modela
un singular paisaje de cañones, páramos, desfiladeros,
amplios valles, altas cumbres, verdes pastizales, saltos de agua,
un territorio de lo mas variado.
Aquí, en esta comarca que vio nacer a Castilla, encontramos testimonios
de un intenso pasado: desde los enigmáticos dólmenes
y eremitorios, hasta torres y castillos que defendieron el territorio,
pasando por pequeñas calzadas romanas, iglesias románicas
y grandes monasterios; y junto a estos monumentos una arquitectura
tradicional adaptada a las características del clima y a la
vida del campo.
Al sur de esta bella comarca, junto al río Ebro, en un territorio
donde la presencia y el impacto del hombre, aún con el paso
de los siglos ha sido mínimo, se localiza el Valle de Zamanzas.
En uno de los pequeños pueblos que integran este municipio,
Ailanes de Zamanzas, instalamos nuestro albergue. Tomamos esta
decisión al llegar por primera vez a este núcleo, fascinados por la belleza natural y autenticidad del entorno.
Nuestro alojamiento se emplaza en una antigua construcción de tipo tradicional
completamente rehabilitada en el pueblo de Ailanes de Zamanzas.
Desde sus habitaciones
la vista que se ofrece del valle y del pueblo es fabulosa.
Hemos intentado crear un establecimiento práctico y funcional,
sin olvidarnos del confort de nuestros huéspedes y del cuidado
en la decoración y rehabilitación de los espacios
de todo el edificio.
En la planta baja, junto a la cocina, se emplaza
un acogedor salón con piano y chimenea,
un lugar muy apropiado para
disfrutar de la lectura, los juegos de mesa o la conversación entre amigos.
Junto al salón se abre paso nuestro amplio comedor, completamente dotado y con capacidad para todos
los huéspedes.
Dos amplios ventanales aportan luz natural a esta zona independiente que permite el acceso al jardín trasero.
Una escalera tradicional de madera asciende hasta los pisos superiores, donde se encuentran los dormitorios.
Tenemos una capacidad total de 18 plazas, distribuidas en tres habitaciones
con baño. Dos de ellas tienen capacidad para cuatro personas
y la otra, que cuenta con dos baños tiene capacidad para
10 plazas y ocupa todo el espacio abuhardillado de la segunda planta.
El pasado verano estrenamos cubierta nueva en la piscina, garantizando el baño en cualquier momento, aumentando unos 10º la temperatura del agua y eliminando los riesgos con nuestros hijos.